En Ciudad Universitaria se vivió uno de los duelos más vertiginosos de los últimos años. Pumas y América protagonizaron un cuarto de final que tuvo de todo: un arranque arrollador del cuadro auriazul, una reacción épica de las Águilas y un desenlace marcado por un penalti fallado que definió la serie. Los universitarios, que llegaban mejor colocados en la tabla, se fueron 3‑0 arriba en apenas 23 minutos gracias a los tantos de Rubén Duarte, Nathan Silva y Jordan Carillo. La goleada parecía sentenciar a los capitalinos, pero los dirigidos por André Jardine respondieron con personalidad y aprovecharon cada error local.
Patricio Salas descontó antes del descanso y en la segunda mitad apareció Alejandro Zendejas para firmar un doblete: primero empujó un servicio de Jonathan Rodríguez y luego convirtió una pena máxima tras una mano de Julio González. Con el 3‑3 en el partido de vuelta y el 6‑6 global, América necesitaba un gol más para avanzar y lo buscó sin tregua. El árbitro César Ramos sancionó cuatro penales a favor de las Águilas en la serie; el último al 86’ tras una disputa entre Ángel Azuaje y Ramón Juárez desató polémica porque el zaguero universitario apenas rozó el rostro del americanista y el VAR no intervino.
Henry Martín asumió la responsabilidad desde los once pasos. Frente a Keylor Navas, el capitán azulcrema intentó un disparo potente al poste derecho, pero el balón se estrelló en el metal. Las tribunas rugieron de alivio y el vestidor visitante se desplomó. El delantero, que ya había anotado dos veces en la ida, falló en el momento clave y dejó escapar la oportunidad de darle a su equipo el pase a las semifinales. La jugada fue tendencia en redes sociales y generó críticas feroces, pero también reflexiones sobre lo duro que es el fútbol.
Con el empate final, Pumas avanzó gracias a su mejor posición en la fase regular y se medirá a Pachuca en semifinales. América, en cambio, quedó fuera de la Liguilla por segundo año consecutivo y su proyecto deportivo entra en duda. El penal fallado de Martín pasará a la historia como uno de los momentos más dramáticos del Clausura 2026 y recordará que, en partidos de matar o morir, los detalles hacen la diferencia.
La eliminación genera dudas sobre Jardine y deja al América sin título de liga, mientras Pumas sueña con coronarse tras una década. Una historia dramática.

