La cuenta regresiva para la Copa Mundial de 2026 se desarrolla entre la expectativa deportiva y algunos desafíos organizativos. En esta ocasión, la Federación de Futbol de Irán manifestó su preocupación por la situación de varios aficionados que, según denunció, habrían enfrentado la revocación de permisos relacionados con su ingreso a Estados Unidos, una de las sedes del torneo.
El señalamiento surge en un momento clave para la organización del campeonato, que por primera vez contará con 48 selecciones y será compartido entre Estados Unidos, México y Canadá. La presencia de seguidores internacionales es considerada uno de los elementos más importantes del evento, por lo que cualquier situación que limite su asistencia genera atención inmediata.
Las autoridades iraníes solicitaron claridad sobre los procedimientos aplicados y expresaron su deseo de que los aficionados puedan acompañar a su selección durante la competencia. Mientras tanto, el tema continúa siendo analizado por las instancias correspondientes.
Más allá del aspecto deportivo, el caso pone de relieve los retos logísticos y migratorios que implica organizar un torneo de escala global. A medida que se acerca el inicio del Mundial, la FIFA y los países anfitriones buscarán garantizar condiciones que permitan el desarrollo normal del evento y la participación de aficionados provenientes de distintas regiones del mundo.

